¿Cómo las faldillas pueden afectar la autonomía de un coche eléctrico?

¿Cuál es el impacto de los guardabarros en la autonomía de un coche eléctrico?

Los guardabarros, a menudo utilizados para proteger el bajo del chasis de los vehículos, tienen un efecto en la resistencia aerodinámica de los coches eléctricos. Al aumentar esta resistencia, afectan directamente la eficiencia energética del vehículo.

Cuando la resistencia aerodinámica aumenta, aunque sea ligeramente, esto se traduce en un mayor consumo de energía. Este aumento en el consumo conlleva a una reducción en la autonomía del coche, ya que se requiere más energía para mantener la misma velocidad.

La adición de guardabarros puede tener un impacto negativo en la distancia que puede recorrer un coche eléctrico con una sola carga.

Aunque este impacto pueda parecer mínimo, puede resultar significativo para aquellos que buscan maximizar la eficiencia de su coche eléctrico. Por lo tanto, es importante tener en cuenta estos accesorios al evaluar la autonomía de un coche eléctrico.

¿Qué impacto tienen en un Tesla Model Y?

Tomemos como ejemplo un Tesla Model Y Propulsión. Sin guardabarros, este modelo muestra una autonomía inicial de aproximadamente 450 km.

El consumo energético promedio sin guardabarros es de 166,67 Wh/km. Sin embargo, con la adición de guardabarros, este consumo aumenta a unos 169,97 Wh/km. Este ligero incremento en el consumo resulta en una nueva autonomía reducida a aproximadamente 441,19 km.

Por lo tanto, la adición de guardabarros en un Tesla Model Y podría disminuir su autonomía en unos 9 km, es decir, una reducción del 2%.

Aunque esta reducción pueda parecer insignificante, puede volverse importante en viajes largos donde cada kilómetro cuenta.

Por lo tanto, los propietarios de un Tesla Model Y deben evaluar la importancia de esta reducción en comparación con los beneficios que ofrecen los guardabarros.

¿Cuáles son otros impactos de los guardabarros en los coches eléctricos?

Además del impacto en la autonomía, los guardabarros ofrecen beneficios significativos en términos de protección. Ayudan a prevenir daños provocados por escombros en la carretera, salpicaduras de barro y acumulación de suciedad en el bajo del chasis del vehículo.

Esta protección puede prolongar la vida útil de los componentes debajo del vehículo y reducir los costos de mantenimiento a largo plazo.

Además, en ciertas condiciones climáticas, los guardabarros pueden mejorar la seguridad al disminuir las proyecciones de agua y barro, mejorando así la visibilidad para otros conductores.

Sin embargo, cada propietario de un coche eléctrico debe sopesar estos beneficios frente a la ligera reducción en la autonomía que implican.

En conclusión, los guardabarros tienen un impacto medible en la autonomía de los coches eléctricos al aumentar la resistencia aerodinámica y el consumo de energía.

Sin embargo, también ofrecen beneficios en cuanto a protección y seguridad que pueden justificar su uso a pesar de esta ligera disminución en la autonomía.